Aplicación de la tecnología en el control del diseño y ejecución de las calles de desembosque.
Las calles de desembosque son vías temporales abiertas en el interior de la masa forestal para permitir el tránsito de maquinaria y la extracción de madera. Constituyen la primera intervención en una clara y condicionan de forma determinante la selvicultura posterior de la masa, siendo el porcentaje de corta afectado de en torno al 20-22% en el mejor de los casos.
Antes de la aplicación de herramientas tecnológicas, el control sobre el diseño y la ejecución de estas calles era generalmente escaso, y bastante difícil de garantizar el cumplimiento de lo establecido en los pliegos de prescripciones técnicas. La solución consistía en el señalamiento previo de estas calles sobre el terreno, pero llevar a cabo esta solución exige una adecuada valoración el esfuerzo de gestión, el coste, la especie trabajada y la superficie a intervenir.
La situación habitual, especialmente en zonas con topografía complicada, presentaba problemas recurrentes: excesiva profusión de calles, mal diseño de estas, incumplimiento de la separación y la anchura establecidas en pliego, confluencias excesivas y trazados en raspa de pescado desproporcionados.
Esta falta de control en la ejecución impedía detectar y cuantificar objetivamente las desviaciones respecto al diseño aprobado, lo que dificultaba tanto la gestión selvícola adecuada de la masa como la aplicación de medidas correctoras por parte de la administración competente.

Las calles de desembosque constituyen un elemento crítico en los aprovechamientos madereros, ya que su diseño y ejecución condicionan directamente la selvicultura posterior de la masa forestal. Sin embargo, la ausencia de herramientas objetivas de control generaba situaciones recurrentes de incumplimiento que la administración no podía verificar ni cuantificar con precisión.
La motivación principal de esta buena práctica es dar respuesta a esa carencia, dotando al personal técnico de la administración de un sistema riguroso y reproducible para valorar las calles ejecutadas y verificar su ajuste a lo establecido en los pliegos de prescripciones técnicas.
La singularidad reside en la combinación de tecnologías de captura de datos en campo —GPS, dron o LiDAR terrestre— con el geoprocesamiento en QGIS, lo que permite no solo detectar desviaciones respecto al diseño previsto, sino también cuantificarlas objetivamente en superficie y volumen. Esto transforma una valoración hasta entonces subjetiva e imprecisa en un proceso técnico documentado y defendible administrativamente.
La justificación es tanto selvícola como administrativa. Desde el punto de vista selvícola, un control riguroso de las calles reduce el impacto sobre la masa residual y el suelo forestal, mejorando las condiciones para la selvicultura futura. Desde el punto de vista administrativo, la cuantificación objetiva de las desviaciones proporciona la base técnica necesaria para exigir el cumplimiento de los pliegos, aportando seguridad jurídica al proceso.

La aplicación de tecnología en el control del diseño y ejecución de las calles de desembosque persigue tres objetivos fundamentales.
El primero es disponer de un sistema objetivo y reproducible para valorar las calles ejecutadas, verificando su ajuste a las condiciones establecidas en los pliegos de prescripciones técnicas.
El segundo es detectar y cuantificar las desviaciones respecto al diseño previsto, tanto en separación entre calles como en anchura, mediante el levantamiento de datos en campo con GPS, dron o LiDAR terrestre y su posterior geoprocesamiento en QGIS.
El tercero es transformar esa cuantificación en una valoración objetiva del daño producido, expresada en metros cúbicos, que proporcione a la administración la base técnica necesaria para exigir el cumplimiento de los pliegos.
De forma transversal, la práctica contribuye a mejorar la gestión selvícola de la masa y a reducir el impacto sobre el suelo y los pies residuales.
Metodología
La metodología se estructura en dos fases principales: el levantamiento de datos en campo y el procesamiento y análisis en gabinete.
Fase 1. Levantamiento de datos en campo
El primer paso consiste en registrar sobre el terreno el trazado real de las calles ejecutadas. Para ello se emplean distintas herramientas en función de los medios disponibles y las características del aprovechamiento:
El GPS es la herramienta base, utilizada en los ejemplos documentados en la Montaña Oriental Leonesa. Permite registrar el trazado de las calles de forma directa y con suficiente precisión para el análisis posterior.
El dron constituye una alternativa especialmente práctica, ya que permite obtener imágenes georreferenciadas que, solapadas sobre la ortofoto, proporcionan mediciones de distancias entre calles y anchuras sin necesidad de recorrer toda la superficie a pie.
El LiDAR terrestre es la opción más precisa, ya que aporta directamente las anchuras de calle, aunque su elevado coste limita su aplicación generalizada.
Las procesadoras de nueva generación incorporan en sus centralitas GPS propio, lo que abre la posibilidad de exigir a los rematantes el volcado directo del trazado de calles ejecutado por la maquinaria.
Fase 2. Procesamiento y análisis en gabinete
Con los datos capturados en campo se realiza un geoproceso en QGIS. Las calles se incorporan como entidades lineales y se identifican automáticamente las superficies donde la separación entre calles no alcanza la distancia mínima establecida en pliego, representadas como polígonos de incumplimiento. El sistema calcula además la distancia media entre calles para cada polígono analizado.
A partir de esa superficie de incumplimiento se obtiene una cuantificación del daño en metros cúbicos, aplicando los criterios recogidos en el pliego de prescripciones técnicas, lo que permite a la administración disponer de una valoración objetiva y documentada.
Condicionantes
La correcta aplicación de la metodología está supeditada a que los pliegos de prescripciones técnicas recojan de forma explícita y detallada los criterios de diseño de las calles (separación, anchura, confluencias) y el procedimiento para la valoración de las desviaciones. Sin esta base documental previa, la cuantificación carece de respaldo administrativo. Este aspecto es señalado expresamente en la ponencia como condición indispensable para la viabilidad del sistema.
Resultados
Viabilidad técnica demostrada
La práctica demuestra que es técnicamente viable controlar el diseño y la ejecución de las calles de desembosque mediante herramientas de bajo coste relativo como el GPS y QGIS. Los dos ejemplos documentados (uno sobre masas de coníferas y otro sobre Quercus pirenaica)I confirman que el sistema funciona en condiciones reales de campo y produce resultados objetivos y cuantificables.
Mejora en la capacidad de control de la administración
La principal consecuencia es que la administración forestal dispone por primera vez de un procedimiento técnico documentado para verificar el cumplimiento de los pliegos, superando la dependencia de valoraciones subjetivas. Esto refuerza la posición de la administración frente a los rematantes y aporta seguridad jurídica al proceso de control.
Efecto disuasorio sobre los rematantes
La posibilidad de cuantificar objetivamente las desviaciones y trasladarlas a una valoración económica introduce un efecto disuasorio sobre quienes ejecutan el aprovechamiento, incentivando el cumplimiento de las condiciones establecidas en pliego desde el inicio de los trabajos.
Potencial de mejora selvícola
Un control más riguroso de las calles repercute directamente en la calidad selvícola de la intervención, reduciendo el porcentaje de masa afectada innecesariamente y mejorando las condiciones de la masa residual para las intervenciones futuras.
Transferibilidad
La ponencia está presentada en un foro de intercambio de buenas prácticas, lo que indica una voluntad explícita de transferencia a otras administraciones y territorios. Las herramientas empleadas (GPS, dron y QGIS) son accesibles y ampliamente disponibles en los servicios forestales, lo que facilita su adopción.
Limitación principal identificada
La efectividad del sistema depende de que los pliegos de prescripciones técnicas estén correctamente redactados. Sin una regulación previa clara y detallada de los criterios de diseño y los procedimientos de valoración, la cuantificación de desviaciones carece de respaldo administrativo suficiente.
Datos
| Tipo de entidad |
Autonómica
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|---|---|
| Nombre entidad |
Servicio Territorial de Medio Ambiente de León de la Junta de Castilla y León
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| Nombre contacto |
José Javier Pérez Pinillas
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| Puesto que desempeña |
Área de Gestión Forestal. Servicio Territorial de Medio Ambiente de León. Junta de Castilla y León
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| Teléfono |
Tel. 987 29 60 00
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jjavier.perez@jcyl.es
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Ultima actualización: 17/07/2026 09:48