Figura 1. Simulación de rodalización con diferentes coberturas y alturas sobre masas necesitadas de claras por alta competencia entre árboles, utilizando Silvilidar. Fuente Mariano Torre.

Silvilidar. Claras de conversión en rebollares Quercus pyrenaica Wild. León

Contexto

La gran extensión de robledales de rebollo (Quercus pyrenaica) en Castilla y León responde a una combinación de factores biológicos, históricos y sociales.
Sus masas proceden de reproducción vegetativa en respuesta a diferentes circunstancias, entre las que destacan las cortas frecuentes y reiteradas para aprovechamientos de leñas de las poblaciones locales, que hasta el empleo generalizado del carbón mineral constituían la fuente energética básica. Estas cortas a turnos extremadamente bajos, que raramente superaban los 20 años o la afección de las constantes quemas de pastos en las masas aledañas y el ramoneo posterior de los brotes, especialmente por el ganado cabrío, han condicionado el comportamiento actual de la especie en nuestra área geográfica.
Los cambios sociales y económicos acaecidos en el último medio siglo han hecho que la presión humana haya descendido notablemente, con lo que el sistema gestión que modeló la fisiología de esta especie ya ha dejado de operar en buena medida y un porcentaje muy notable de la superficie de sus masas evolucionan sin intervenciones. Esto permite vislumbrar una posibilidad de nuevos enfoques en la gestión de estas masas aunque muy condicionados por el efecto del antiguo sistema manejo, que nos ha conducido a una especie modelada por selección adaptativa por los usos históricos y cuyo comportamiento se sintetiza en la enorme capacidad rebrotadora del rebollo, tanto de cepa como de raíz y la estrecha interconexión de los sistemas radicales.
 

Resumen

En Castilla y León existen algo más de 600.000 hectáreas de robles, básicamente Quercus pyrenaica, en estado de monte bajo. Frente al pino, cuya movilización mediante claras y cortas está en marcha desde hace tres décadas al menos, el rebollo presenta una complejidad mucho mayor por su fisiología que determina un comportamiento complejo que a su vez dificulta, cuando no impide, las intervenciones adecuadas y por la ausencia de mercado para sus productos.
El objetivo más interesante sería la conversión de monte bajo a monte alto, aunque en la mayoría de estas masas resulta imposible por la potencia del rebrote y los brotes epicórmicos incluso en intervenciones suaves, si no reúnen la calidad y la vitalidad suficientes, que van asociadas a cepas de pocos individuos aéreos. En este caso, la clave está en realizar intervenciones suaves, cortando muy poco y de forma continua, utilizando calles estrechas en relación con la altura de la masa que debería ser de alrededor del 25% como nivel aproximado a precisar en cada estación y estado de la masa, para que no haya un rebrote excesivo en la calle. Si se abre demasiado, el rebrote de cepa es incontrolable y se estimula la producción de brotes epicórmicos en los árboles remanentes, especialmente en masas con poca capacidad de absorción. Además, la maquinaria debe ser adecuada a ese diseño de calles y los costes y el mercado siguen siendo factores limitantes. El rebollo es posiblemente la especie más difícil de España para realizar una conversión.
Si todos los factores apuntados son favorables, Silvidar (Crespo y Diez 2016) nos permite rodalizar la intervención. Esta herramienta constituye un potente sistema de simulación y apoyo a la toma de decisiones basado en la idea maestra de la necesidad de intervención si la concurrencia es elevada. Ésta se estima a partir de la razón de copa verde. Utiliza un árbol de decisión que maneja entre 10 y 12 parámetros para diferenciar las intervenciones que cada tesela requiere y que el gestor puede modificar cambiando los umbrales que definen/separan las diferentes intervenciones selvícolas.
Permite territorializar rodales identificando qué zonas son adecuadas para el tratamiento definido por los umbrales fijados de los parámetros. Una de sus capacidades más destacadas es la búsqueda de zonas con características análogas; una vez que se ha seleccionado un rodal concreto, el sistema localiza otros similares en el territorio.
No obstante, las herramientas de gestión solo son útiles si se conoce la selvicultura adecuada y el dimensionamiento de los parámetros que la definen. Lo fundamental sigue siendo conocer el monte, saber en qué masa se va a actuar y sobre todo entender cómo funciona cada especie. En este caso es esencial distinguir en el terreno la calidad/vitalidad de los árboles para prever la respuesta a la intervención.
 


 

Objetivo

Las claras de conversión en rebollares de Quercus pyrenaica tienen como objetivo convertir montes bajos en montes altos, mejorando la estructura y vitalidad de unas masas que ocupan casi 600.000 hectáreas en Castilla y León. Además de poner en valor los rebollares en el presente, la conversión pretende prepararlos para que en el futuro puedan producir madera de calidad que permita obtener productos de alto valor añadido como ha revelado el LIFE+REB; Proyecto LIFE20 CCM/ES/001778.

 

    La metodología para las claras de conversión en rebollares de Quercus pyrenaica parte de un conocimiento previo imprescindible, entender la selvicultura que precisa la especie y los parámetros que la definen. Sin ese conocimiento de base, ninguna herramienta de gestión resulta útil. El rebollo es una especie muy antropizada, que rebrota intensamente y cuyos pies comparten el sistema radical formando cepas, lo que condiciona cualquier intervención.
    El primer paso metodológico consiste en identificar qué masas son aptas para la conversión de monte bajo a monte alto. No todas lo son, es necesario seleccionar aquellas que tengan calidad suficiente y estén constituidas por cepas jóvenes con vitalidad. Si se interviene en masas con poca capacidad de generar suficiente tensión por fotosíntesis, debido a un fuerte desequilibrio entre el sistema radical y la parte aérea, cuyo efecto se intensifica en condiciones estacionales limitantes, el rebrote de cepa o de raíz será incontrolable y la conversión fracasará.
    A partir de la selección, Silvidar, infiere la necesidad o no de intervención en función de la razón de copa, en un espacio suficientemente amplio para haber podido ser chequeado, permitiendo territorializar mediante los umbrales de variables combinadas elegidas al efecto por el gestor. 
    Decidida la actuación en un rodal concreto, el sistema localiza otras áreas con características similares en el territorio. Esto permite extender modelos de gestión validados a nuevas zonas sin necesidad de partir de cero en cada caso.
    Una vez identificados los rodales aptos y definida la estrategia mediante simulación, la ejecución de las claras debe seguir principios muy concretos. Las intervenciones deben ser suaves, cortando muy poco (no más del 20% de AB en cada intervención; un 30 en la primera por el trazado de calles) y de forma frecuente (8 a 10 años). El diseño de las calles es un factor crítico; deben ser suficientemente estrechas, con una anchura inferior al 25% de la altura de la masa, aunque con árboles individualizados (no agrupados en cepas), copas bien formadas y en buenas estaciones es posible ampliar la relación. Esta proporción es la referencia para evitar que la apertura excesiva provoque un rebrote masivo de cepa. Si se abren calles demasiado anchas, la respuesta del rebollo puede invalidar la conversión por la intensidad del rebrote y porque puede inducir, además, brotes epicórmicos abundantes que condicionan la calidad y la vitalidad de los árboles afectados (ver figura 3).
    El condicionante de la anchura relativa máxima de la calle limita a su vez la maquinaria. Hay que considerar que las masas vitales con alturas suficientes para que la anchura calle permita utilizar la maquinaria que actualmente está disponible son escasas, lo que limita las opciones notablemente. Poder disponer de maquinaria que pueda trabajar en calles de tres metros de anchura permitiría ampliar notablemente la superficie potencial de conversión, respecto a las masas existentes en nuestro territorio, que en general son de altura limitada debido a su edad.
    A esto se suma la limitación económica, por los costes de ejecución que son elevados en masas jóvenes y porque actualmente no existe un mercado consolidado para los productos resultantes de estas cortas.

    El rebollo es una especie muy antropizada, que rebrota intensamente y cuyos pies comparten el sistema radical formando cepas. Estos condicionantes determinan la posibilidad de realizar la conversión de monte bajo a monte alto. 
    La conversión es posible pero complicada. Las condiciones para que la conversión funcione son: trabajar sobre masas vitales constituidas por cepas jóvenes, realizar intervenciones suaves, diseñar calles estrechas en relación con la altura de la masa, utilizando maquinaria adecuada para ello, y superar las limitaciones de los altos costes de las operaciones con diámetros delgados y del pequeño mercado para este tipo de madera. 
    Las herramientas digitales de gestión solo son útiles si se conoce la selvicultura adecuada y los parámetros consecuentes. En este marco, Silvidar, constituye la herramienta de planificación de referencia.
    Silvidar permite rodalizar y por ello se presenta como una herramienta interesante para que las personas responsables de la gestión forestal puedan abordar con mayor seguridad las claras de conversión en rebollares. Su capacidad de simular diferentes escenarios de intervención antes de actuar sobre el terreno reduce la incertidumbre técnica del diseño del aprovechamiento. Al permitir localizar zonas análogas donde replicar circunstancias similares, Silvidar ofrece a quienes gestionan los montes un marco de decisión fundamentado para planificar intervenciones.
     

    Tipo de entidad
    Autonómica
    Nombre entidad
    Junta de Castilla y León a través de la Consejería de Medio Ambiente
    Nombre contacto
    Mariano Torre Antón
    Puesto que desempeña
    Sección Territorial de Gestión Forestal II de León. Servicio Territorial de Medio
    Teléfono
    987296000
    E-mail
    mariano.torre@jcyl.es
    Nombre del monte
    Sylvilidar. Aplicación digital
    Titular
    Junta de Castilla y León
    Clasificación
    Monte de Utilidad Pública
    Municipio
    Gestión de rebollares en la comunidad de Castilla y León.
    Ámbito
    Relacionadas con la gestión forestal en sí misma
    Actuaciones de mejora
    Tratamientos selvícolas
    Movilización de producto
    Prevención de incendios
    Infraestructura viaria
    Plagas y enfermedades
    Mantenimiento y mejora de la biodiversidad
    Conectividad y paisaje
    Cartografía y GIS
    I + D + i

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    Ultima actualización: 14/07/2026 18:09