Localización

Incendios históricos en la provincia de Cuenca

Contexto

El pino laricio (Pinus nigra subsp. salzmannii) es la especie dominante en la Serranía de Cuenca, donde su distribución presenta una relación negativa bien documentada con el régimen de incendios. Los grandes incendios de alta intensidad, como los que afectaron al norte de la provincia en 1991 y 2009 con superficies de 1.700 a 3.000 ha, han provocado extinciones locales de la especie. Sin embargo, los incendios de tamaño medio o bajo (100-200 ha), frecuentemente causados por rayo, son compatibles con su persistencia gracias a las adaptaciones del pino laricio al fuego de superficie: grosor de corteza que protege los tejidos vivos y porte monopódico con buena poda natural que reduce la probabilidad de propagación a las copas. 

El conocimiento del régimen histórico de incendios —recurrencia, intensidad, severidad, tamaño y estacionalidad— es imprescindible para planificar programas de quemas prescritas y restauraciones posincendio. La base de datos oficial del MITECO solo remonta a 1974, lo que resulta insuficiente para caracterizar el régimen espacio-temporal con la profundidad necesaria. La dendrocronología, combinada con fuentes históricas documentales, permite extender este horizonte temporal a escala de centenares de años, ofreciendo información clave para la gestión integrada del fuego en el contexto del cambio global.

Resumen

El estudio presenta una metodología multifuente para reconstruir el régimen histórico de incendios de superficie en masas de Pinus nigra subsp. salzmannii en la provincia de Cuenca, combinando tres tipos de fuentes: archivos históricos y prensa local, huellas geográficas de incendios antiguos y análisis dendrocronológicos de testigos de madera y rodajas de tocones. 

Se seleccionaron cuatro incendios de diferente antigüedad: dos con evidencias documentales de haber ocurrido a finales del siglo XIX —Las Majadas y Coronillas— y dos datados en los años ochenta del siglo XX según la base de datos provincial —Cañizares (1986) y Portilla (1987)—. En cada área se muestrearon al menos 25 árboles supervivientes con cicatrices de incendio, obteniéndose un total de 115 testigos de madera y 26 rodajas de tocones. Las muestras fueron secadas, lijadas, escaneadas y datadas visualmente, midiéndose posteriormente las anchuras de los anillos con el software CDendro-CooRecorder y convirtiéndose en valores de incremento de área basimétrica (BAI, cm²). 

Los resultados dendrocronológicos permitieron datar las señales de incendio de Las Majadas y Coronillas en 1875 y 1894 respectivamente, coherentes con las fuentes documentales disponibles. Adicionalmente, el análisis de Las Majadas reveló un segundo incendio en 1918 no recogido en ningún archivo, lo que permitió estimar por primera vez una recurrencia potencial de 43 años entre incendios de superficie en estas masas. Los árboles muestreados mostraron una recuperación positiva del crecimiento radial en el año siguiente a los incendios en la mayor parte de los casos, sin diferencias apreciables respecto a la respuesta observada tras sequías severas. Los eventos combinados de sequía e incendio tampoco generaron síntomas de decaimiento, salvo en Portilla tras el incendio de 1984 coincidente con el año seco de 1987, con recuperación completa hacia 1990. Estos resultados avalan la planificación de programas de quema prescrita con recurrencias del orden de 40-50 años en la Serranía de Cuenca.

Objetivo

El objetivo principal del trabajo es establecer las bases metodológicas que permitan caracterizar el régimen de fuego compatible con la persistencia del pino laricio en la provincia de Cuenca, usando una aproximación multifuente que combine información histórica y dendroecológica. 

Los objetivos específicos son: 

  1. Identificar y localizar ejemplares de Pinus nigra y tocones supervivientes a incendios históricos con cicatrices dendrocronológicamente datables en masas de la Serranía de Cuenca.
  2. Reconstruir el régimen de incendios de superficie desde el siglo XIX combinando datos de archivos históricos, prensa local y análisis dendrocronológicos de testigos y rodajas.
  3. Evaluar la resiliencia posincendio de las masas de pino laricio en términos de crecimiento radial, comparándola con la respuesta a sequías severas históricas.
  4. Generar información de base para la planificación de programas de quemas prescritas y la gestión integrada del fuego en los montes de pino laricio de la Serranía de Cuenca.

    Selección de sitios e incendios 

    La selección de los cuatro incendios de estudio se realizó a partir de la base de datos de incendios históricos del Servicio de Medio Ambiente de Cuenca, actualizada mediante la consulta de archivos históricos y prensa local desde finales del siglo XIX. Se priorizaron incendios de tamaño medio en los que existieran árboles supervivientes con cicatrices visibles, descartando grandes incendios de alta intensidad en los que la mortalidad casi total impedía el análisis dendrocronológico, salvo en zonas periféricas con baja afección. Los cuatro sitios seleccionados fueron: Las Majadas y Coronillas (finales del siglo XIX) y Cañizares (1986) y Portilla (1987). Los recorridos de campo se realizaron entre octubre de 2023 y mayo de 2024. 

    Muestreo dendrocronológico 

    En cada sitio se seleccionaron al menos 25 árboles por incendio, totalizando 115 testigos de madera extraídos mediante barrena de Pressler de pinos supervivientes con cicatrices en la base del tronco, siguiendo la metodología descrita por Fournier et al. (2013). Adicionalmente, en los dos sitios de incendios históricos del siglo XIX (Las Majadas y Coronillas) se localizaron tocones de interés, de los que se extrajeron 26 rodajas tras excavar zanjas perimetrales con apoyo de la empresa GEACAM para acceder a la madera no meteorizada.

    Procesado de muestras 

    Los testigos y rodajas se secaron, lijaron y escanearon, siendo datados visualmente conforme al protocolo estándar de Fritts (1976). Las anchuras de los anillos se midieron con el software CDendro-CooRecorder (Maxwell y Larsson, 2021) y se convirtieron en valores de incremento de área basimétrica (BAI, cm²/año), métrica más adecuada para caracterizar el crecimiento radial individual a lo largo del tiempo. Las series individuales se promediaron por sitio. 

    Evaluación de la resiliencia posincendio 

    Para cada evento de incendio datado, cuando se detectaron heridas en al menos la mitad de las muestras de un sitio, se calculó el cociente BAIt+1/BAIt como índice de recuperación del crecimiento en el año siguiente al incendio. El mismo análisis se aplicó a años de sequía severa seleccionados del "Old World Drought Atlas" (Cook et al., 2015), reconstruidos a resolución de 0,5° mediante datos dendrocronológicos de árboles viejos y expresados mediante el índice PDSI estival. Se consideraron años secos aquellos con PDSI < -2. La comparación entre la resiliencia posincendio y post-sequía permitió evaluar si ambas perturbaciones generan respuestas de crecimiento diferenciadas.

    Datación dendrocronológica de incendios históricos 

    El análisis de las series de BAI permitió identificar señales de incendio coherentes con las fuentes documentales disponibles. Los incendios de Las Majadas y Coronillas, datados por fuentes históricas a finales del siglo XIX, mostraron heridas dendrocronológicas en los años 1875 y 1894 respectivamente. La señal de 1894 en Coronillas se aproxima a la referencia del periódico local "La Correspondencia de España", que reseñaba un incendio en la zona en 1893. Adicionalmente, el análisis de Las Majadas reveló un segundo incendio en 1918 no registrado en ninguna fuente documental, lo que permitió establecer por primera vez una recurrencia potencial de 43 años entre incendios de superficie en estas masas. Los autores señalan la necesidad de ampliar la muestra de incendios con varias señales de fuego para consolidar este orden de magnitud de recurrencia (40-50 años), si bien la frecuencia de incendios naturales por rayo en la zona lo hace razonable y comparable con otras masas similares.

    Sequías históricas identificadas 

    La evolución temporal del BAI también permitió identificar años de sequía severa (PDSI < -2) con crecimientos de 1-2 cm²/año, entre los que destacan 1879, 1934, 1984, 1995, 2012 y 2018. 

    Resiliencia posincendio y post-sequía 

    En la gran mayoría de los eventos analizados, el cociente BAIt+1/BAIt fue superior a 1, indicando recuperación positiva del crecimiento en el año siguiente tanto a incendios como a sequías. Las excepciones puntuales se registraron en el incendio de Las Majadas de 1918 (BAI1919/BAI1918 = 0,875), la sequía de 2001 en Coronillas (0,910) y Cañizares (0,808) y la sequía de 1995 en Portilla (0,893). No se observaron diferencias en el patrón de recuperación entre incendios y sequías, ni entre fustales maduros nacidos hacia 1770 y árboles más jóvenes de 1950. 

    Los eventos combinados de sequía e incendio —Majadas 1875-1879, Coronillas 1979-1994, Cañizares 1984-1986— no mostraron indicios de decaimiento, con buena recuperación en los tres casos. El único episodio problemático fue la coincidencia del incendio de Portilla (1984) con el año seco de 1987, que generó crecimientos bajos hasta 1990, año en que el BAI recuperó los niveles previos al incendio. Estos resultados confirman la alta resistencia y resiliencia del pino laricio a fuegos de media y baja intensidad, y respaldan la introducción del fuego como herramienta de gestión complementaria a la selvicultura en densidades de al menos 200-300 pies ha⁻¹.

    Validación y Monitorización. 

    La validación de los resultados se apoya en la contrastación cruzada entre tres fuentes independientes: archivos históricos y prensa local, huellas geográficas de incendios y señales dendrocronológicas en testigos y rodajas. Las discrepancias temporales detectadas entre fuentes documentales y dendrocronológicas se atribuyen a posibles errores de datación o a la falta de correspondencia geográfica entre la fuente y el evento analizado. El seguimiento continuado de las series de crecimiento y la ampliación de la red de sitios muestreados permitirán refinar las estimaciones de recurrencia a largo plazo. 

    Número de réplicas y/o escalado. 

    El estudio se basa en cuatro sitios de muestreo con un mínimo de 25 árboles por incendio (115 testigos en total) y 26 rodajas de tocones, lo que proporciona una base empírica inicial sólida. Los autores señalan la necesidad de ampliar el número de incendios analizados con múltiples señales de fuego para consolidar las estimaciones de recurrencia. La metodología es directamente transferible a otras provincias y territorios con masas de Pinus nigra, así como a otras especies longevas con adaptaciones al fuego de superficie en España.

    Tipo de entidad
    Autonómica
    Nombre entidad
    ICIFOR-INIA (CSIC); Servicio de Medio Ambiente de Cuenca (Junta de CLM)
    Nombre contacto
    Madrigal, J./ MATEO J.F
    Puesto que desempeña
    Científico Titular del Instituto de Ciencias Forestales-INIA, CSIC / Técnico del Servicio Territorial de Medio Ambiente de Cuenca
    E-mail
    incendio@inia.csic.es
    Nombre del monte
    Varios
    Titular
    Varios
    Clasificación
    Monte de Utilidad Pública
    Zona
    Castilla-La Mancha
    Cuenca
    Municipio
    Las Majadas
    Coronillas
    Cañizares
    Portilla
    Ámbito
    Relacionadas con la gestión forestal en sí misma
    Relacionadas con la gestión forestal y a la adaptación o mitigación al cambio climático
    Relacionadas con la mejora o conservación de la biodiversidad
    Actuaciones de mejora
    Prevención de incendios
    Mantenimiento y mejora de la biodiversidad
    I + D + i

    Documentación

    Icono documentos

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    Ultima actualización: 13/03/2026 14:32