Reactivación aprovechamientos Sierra de Albarracín. Teruel.
Albarracín, en la provincia de Teruel, es una zona de marcada vocación forestal que, desde finales del siglo XX, ha sufrido un notable abandono de la gestión de sus montes. Los proyectos de ordenación forestal, que garantizan un aprovechamiento sostenible, habían quedado obsoletos o sin ejecutar. Las cortas se limitaban a superficies muy reducidas, en un contexto de declive del mercado de la madera y de dificultades logísticas y económicas para las administraciones locales. Estas circunstancias no eran exclusivas de Albarracín, sino comunes a muchas áreas rurales de montaña en España.
En 2019, el Gobierno de Aragón impulsó la elaboración de nuevas ordenaciones, alcanzando 18.300 hectáreas desde 2014. Sin embargo, la tipología de explotaciones y la falta de recursos de la administración dificultaban su ejecución: las ordenaciones no podían quedarse archivadas. El sector forestal local prácticamente había desaparecido y no existía concurrencia suficiente en las subastas de madera, por lo que era urgente diseñar una estrategia que hiciera de nuevo atractiva la gestión forestal para el sector privado. Esta iniciativa surge para revertir esa tendencia, dinamizar la economía local y revalorizar un recurso natural clave, buscando compatibilizar rentabilidad, sostenibilidad y participación social.
La reactivación de los aprovechamientos forestales en la comarca de Albarracín se planteó como una respuesta a décadas de declive en la gestión de sus montes. Tras años de abandono de los proyectos de ordenación, de cortas mínimas y de un mercado maderero en retroceso, se hacía necesario recuperar una actividad que había sido motor económico y garante de la sostenibilidad forestal.
Entre 2014 y 2019, el Gobierno de Aragón promovió nuevas ordenaciones en 18.300 hectáreas, pero las limitaciones de recursos humanos y financieros, así como la desaparición del sector local de la madera, impedían su puesta en práctica. Las subastas de madera quedaban desiertas y la administración no podía mantener planes de gestión guardados sin ejecución.
El proyecto se centró en rediseñar los aprovechamientos para hacerlos más atractivos al mercado, sin incrementar los recursos disponibles. Se optó por crear lotes de mayor superficie o mayor volumen, reduciendo indirectamente el coste unitario de extracción, suavizando condicionantes de maquinaria y priorizando áreas accesibles. Estas medidas, junto con un análisis constante del mercado y la flexibilidad en los pliegos, lograron despertar el interés de empresas forestales de dentro y fuera de la comarca.
En el quinquenio 2019-2024, la superficie tratada se multiplicó por 2,5 y el volumen de madera extraído por 3. Los ingresos anuales a las entidades propietarias y al fondo de mejoras pasaron de 500.000 a 900.000 euros, mientras aumentaba la superficie con planificación vigente. La estrategia no solo permitió un incremento cuantitativo, sino también cualitativo, al conseguir que se ejecutaran cortas en montes donde antes no se actuaba.
A pesar de algunas protestas sociales, principalmente por la intensidad de las cortas y el uso de maquinaria, el modelo ha demostrado ser una herramienta eficaz para reactivar la gestión forestal, fortalecer el sector maderero y consolidar la función económica y ambiental de los montes de Albarracín.
El objetivo principal es:
- reactivar de forma sostenible los aprovechamientos forestales de la comarca de Albarracín,
- transformando la gestión forestal en un motor económico local.
Como objetivos específicos, se busca garantizar:
- la ejecución de las ordenaciones recientemente elaboradas,
- aumentar la superficie de monte gestionado y el volumen de madera extraído,
- y mejorar los ingresos de las entidades propietarias y del fondo de mejoras.
Para ello se pretende:
- Hacer atractivas las subastas para empresas del sector, incrementando la concurrencia.
- Mantener la rentabilidad de la administración sin incrementar recursos humanos ni económicos.
- Favorecer la continuidad de la planificación forestal a largo plazo.
- Compatibilizar la actividad con la conservación del medio natural y la aceptación social.
- Generar empleo y fortalecer un tejido empresarial forestal prácticamente desaparecido.
En conjunto, se busca demostrar que una gestión forestal activa y bien planificada puede equilibrar objetivos económicos, sociales y ambientales en un territorio rural de alta vocación forestal.
Metodología
La metodología se basó en aprovechar los medios existentes sin incremento de recursos económicos ni humanos, priorizando la creatividad en el diseño de los aprovechamientos. El punto de partida fue el análisis de los fracasos anteriores: subastas desiertas, lotes poco atractivos, dificultades logísticas y falta de rentabilidad para las empresas madereras.
Se plantearon diversas líneas de acción. En primer lugar, se diseñaron lotes más “apetecibles” para el sector, aumentando las cantidades de madera por hectárea, aprovechando la acumulación de biomasa tras años sin cortas. Al elevar el volumen total, el coste por metro cúbico de la maquinaria disminuye, lo que mejora la rentabilidad de las operaciones. Asimismo, se amplió la superficie de los lotes, generando un efecto similar de reducción de costes unitarios.
Otra estrategia consistió en flexibilizar los pliegos de condiciones, suavizando ciertas restricciones sobre la maquinaria permitida y priorizando áreas de fácil acceso para reducir las dificultades de extracción. Se evaluó la posibilidad de bajar el precio unitario de licitación, aunque se buscó mantener un equilibrio que asegurara ingresos suficientes para las entidades propietarias.
El proceso incluyó un monitoreo continuo de las condiciones de mercado, ajustando las características de los lotes a la demanda y a las capacidades técnicas de las empresas interesadas. Se promovió, además, la comunicación con el sector forestal para identificar barreras y oportunidades, reforzando la confianza en la viabilidad de los aprovechamientos.
La metodología contempló también la compatibilidad con los objetivos ambientales. Se priorizó la conservación de la biodiversidad y la protección del suelo, seleccionando las zonas de corta de manera que no se comprometieran valores ecológicos críticos.
Todo el procedimiento se ejecutó sin aumentar el personal ni el presupuesto público, demostrando que la reactivación de la gestión forestal era posible mediante un uso más inteligente y estratégico de los recursos disponibles, acompañado de una planificación adaptativa y orientada a resultados.
Hay que destacar que esta buena práctica, debido a las características de su metodología, se caracteriza como:
- Gestión forestal
- Aprovechamiento forestal
- Mejora forestal
Resultados
En el periodo 2019-2024, los resultados han sido significativos. La superficie tratada se ha multiplicado por 2,5 respecto a los niveles previos, mientras que el volumen de madera extraído se ha triplicado. Montes en los que anteriormente no se realizaban cortas, o se hacían de manera muy limitada, han pasado a tener una gestión activa. Esta expansión ha incrementado de manera notable la superficie con planificación forestal vigente, asegurando la continuidad de la gestión sostenible.
Los ingresos anuales destinados a las entidades propietarias y al fondo de mejoras casi se han duplicado, pasando de aproximadamente 500.000 euros a 900.000 euros. Este incremento ha permitido reforzar las inversiones en conservación, infraestructuras forestales y servicios ecosistémicos, contribuyendo tanto a la economía local como a la resiliencia de los montes frente a incendios y cambio climático.
El interés del sector privado ha crecido, con mayor concurrencia en las subastas y participación de empresas externas a la comarca, revitalizando un tejido empresarial prácticamente desaparecido. Aunque aún se analizan variables como la evolución del precio medio por metro cúbico y la diferenciación según tipo de producto (madera de sierra, leñas, etc.), se constata una mejora cualitativa: ahora se realizan aprovechamientos donde antes no eran viables.
No obstante, el proceso no ha estado exento de desafíos. Se han registrado protestas sociales por el aumento de cortas y el uso de maquinaria en zonas sensibles. Estas inquietudes se han abordado mediante diálogo, ajustes en la planificación y refuerzo de las medidas de conservación.
En conjunto, el proyecto demuestra que, incluso con recursos limitados, es posible reactivar una gestión forestal rentable y sostenible. La experiencia de Albarracín se presenta como un modelo replicable en otras zonas rurales con problemáticas similares, ofreciendo una vía para dinamizar economías locales, mejorar la salud de los ecosistemas y fomentar una cultura de aprovechamiento forestal responsable.
Datos
| Tipo de entidad |
Autonómica
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|---|---|
| Nombre entidad |
Gobierno de Aragón. Departamento de Medio Ambiente y Turismo. Servicio Provincial de Teruel
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| Nombre contacto |
Fernando Lapesa Lázaro
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|---|---|
| Puesto que desempeña |
Ingeniero Técnico Forestal
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| Teléfono |
978641145 - 638012955
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flapesa@aragon.es
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Ultima actualización: 18/03/2026 12:03